ANSIEDAD

Tengo 58 años y desde hace 10 años sufro ansiedad y procuro no medicarme con fármacos. También tengo la tensión baja entre 10 (máxima) y 6 (mínima).Quisiera que me aconsejaran qué infusiones puedo tomar para la ansiedad que no me bajen la tensión. De forma esporádica he tomado espino albar, pero quisiera saber qué puedo tomar aparte de este preparado.                                                                                                     

Amparo Bayo (Valencia)

 

La ansiedad, aunque es una respuesta puntual relacionada con los mecanismos de supervivencia, cuando se instaura de forma crónica o permanente se convierte en un problema de salud. El tratamiento con fármacos o con fitoterapia o con suplementos “naturales”, es una solución sintomática que ayuda pero que no va a la causa. Detrás de la ansiedad y de los trastornos que de ella se derivan (fobias en general, trastornos obsesivos compulsivos, crisis de pánico, agorafobia…) existe un problema de elaboración y actitud ante situaciones previas a las que la persona se ha ido enfrentando y no ha sabido resolver satisfactoriamente.

Mi primer consejo es buscar el apoyo de un psicoterapeuta para identificar esos conflictos no resueltos o esas actitudes no adecuadas y hacer un trabajo para conseguir una estabilidad emocional.

También son de gran ayuda las denominadas técnicas psicofísicas, que conectan cuerpo y mente y que facilitan el control de la ansiedad, fundamentalmente gestionando la respiración (relajación, yoga, sofrología, meditación…). No olvidemos que el síntoma más relevante de la ansiedad es una alteración respiratoria que se manifiesta con una sensación importante de falta de aire.

Por supuesto, en estos casos todavía está menos indicado el consumo de estimulantes o excitantes del sistema nervioso (café, alcohol, refrescos…) aunque la tensión arterial sea baja. Si que te recomiendo para aumentar la tensión arterial el ejercicio físico, el deporte y el estímulo de la hidroterapia, especialmente el agua fría al final de ducha o baño; beber uno o dos vasos al día de zumo de uva negra; tomar en ayunas agua de mar hipertónica (se puede encontrar en el mercado en diferentes formatos) o/y infusión de romero.

Estas medidas, también útiles para la ansiedad, sobretodo el ejercicio físico y el deporte, pueden complementarse con plantas medicinales y nutrientes. Los fármacos ansiolíticos es mejor evitarlos por los efectos secundarios que comportan, aunque en ocasiones extremas pueden ayudar.

Las plantas más utilizadas para la ansiedad son la valeriana, la pasiflora, el hipérico, la flor de azahar y el espino blanco entre otras, incluso pueden encontrarse preparados que son combinaciones de algunas de ellas. A pesar de que la mayoría de estas plantas pueda tener un efecto hipotensor si se aplican las medidas citadas anteriormente su efecto se neutraliza.

El nutriente más recomendado en estos casos es el aminoácido triptófano, un precursor de la serotonina, que muchas veces se dispensa unido a un complejo de vitamina B6, útil para nutrir el sistema nervioso. Las dosis a consumir por cada persona de estos productos dietéticos o fitoterapéuticos las debería indicar un profesional, especialmente si al mismo tiempo se están tomando fármacos ansiolíticos.

Por último, quisiera recordarte que la dieta también influye en las alteraciones del sistema nervioso, por eso es importante que sea equilibrada, pobre en excitantes y rica en cereales integrales.

                                                                                   Pedro Ródenas ,Médico Naturista.