Alteraciones de columna en niños y adolescentes. Visión osteopática.

En numerosas ocasiones acuden a consulta niños y/o adolescentes con asimetrías en el tronco. Lo más común es que los padres consulten por este motivo porque ellos mismos han observado esa deformidad. Se dan casos donde estas alteraciones pasan desapercibidas, y a menudo trascurre mucho tiempo desde el inicio del proceso deformante hasta que la familia decide consultar. Este retraso en la llegada a consulta responde al hecho que estas disfunciones en los niños acostumbran a no dar clínica de dolor, por la gran capacidad de adaptación/compensación del cuerpo ante las deformidades o asimetrías en el tronco (escoliosis, hipercifosis, hiperlordosis…) en edades tempranas. Por este motivo debemos prestar atención a estas asimetrías antes de que puedan instaurarse y puedan interferir en la salud global del niño, o más a largo plazo, sufrir repercusiones en la edad adulta.

En este artículo vamos a exponer un caso clínico y su abordaje desde el punto de vista osteopático de las diferentes deformidades y/o asimetrías de columna.

 

Historia clínica de Lucia

 

Acude a consulta Lucia, una niña de 11 años. La madre comenta que desde hace un tiempo son recurrentes unas leves molestias en zona cervical baja y dorsal alta, cefaleas y dolor abdominal. Esto se acompaña desde hace unos meses de cambios en su cuerpo en cuanto a desarrollo puberal (presenta botón mamario). No menarquia (aparición de la primera menstruación). No ha habido traumatismos a destacar, no intervenciones quirúrgicas ni fracturas. En cuanto a enfermedades, únicamente a destacar una varicela leve a los seis años. No toma ninguna medicación. Practica patinaje artístico y natación. Hábitos alimenticios con exceso de azúcares. Tiende al estreñimiento. Buen descanso. Reconoce no cuidar su postura durante las horas de clase, ni durante el descanso en sofá de casa. No tiene antecedentes familiares de alteraciones de columna.

 

Hallazgos durante exploración

 

En la exploración en estática se observa una asimetría en tórax: presenta cintura escapular derecha más alta (clavícula, hombro y escápula), un desequilibrio pélvico y ligera hipercifosis dorsal. La línea occipital conserva la horizontalidad y la línea de la mirada también.

A nivel de exploración en dinámica y palpatoria se detectan alguna disfunción cervical y dorsal; destaca su hígado por su poca expresión (motilidad inherente) junto con la porción ascendente del intestino grueso y el ángulo hepatocólico. La movilidad craneal se encuentra disminuida.

 

Abordaje osteopático

 

Ante una asimetría de tórax es muy importante una buena anamnesis para determinar su posible origen.

En niños de la edad de Lucia, a parte de la observación estática, toma especial relevancia los resultados del test de flexión anterior (pedimos que, con pies juntos y piernas estiradas, se incline para intentar tocar el suelo con las manos mientras observamos la curvatura de la columna en esa posición). Ante la sospecha de escoliosis (deformidad tridimensional de la columna) sabremos si ésta es estructurada si al hacer el test aparece una gibosidad torácica asimétrica. Para determinar si esta escoliosis es equilibrada o no, usamos el test de la plomada desde la base occipital. En caso de escoliosis equilibrada la plomada pasa por el pliegue interglúteo, y en caso contrario será una escoliosis desequilibrada que normalmente tiene peor pronóstico en cuanto a evolución. En casos de hipercifosis dorsales miramos si ésta aumenta con la flexión anterior: si es así confirma que no se trata de una actitud postural, sino que se trata de una cifosis rígida, que conlleva un peor pronóstico.

 

  • En el caso de bebés y niños de corta edad debemos interesarnos por posibles torsiones de pelvis de la madre. Una escoliosis de la madre, una presentación de parto anormal, o un uso inadecuado de fórceps, puede provocar un moldeamiento del cráneo del bebé, provocando una deformidad o escoliosis craneal que repercute a través de la duramadre espinal sobre el sacro. Todo esto adquiere una relevancia especial cuando en su cuerpo interviene la gravedad: cuando el niño se sienta o se pone de pie es el momento en que se instauran las curvas de la columna. También es importante preguntar o examinar si hay alteraciones en el desarrollo psicomotor en cuanto al volteo, gateo y marcha (si se realiza de forma simétrica).
  • Es de vital importancia tener en cuenta otro tipo de alteraciones que pueden condicionar el patrón postural, como pueden ser los déficits visuales, auditivos o de mala oclusión dental. Ante estos casos necesitaremos la colaboración de otros profesionales para realizar un tratamiento integral con óptimos resultados.

 

En todos los casos de desalineaciones de columna, tan importante es el tratamiento como pautar ejercicios correctivos, con la clara intención de luchar contra la evolución de la asimetría y para que ésta no interfiera en el buen funcionamiento del resto de sistemas.

 

Tratamiento de Lucia

A partir de los hallazgos en la exploración de Lucia se determina, en cuanto a diagnóstico, que no se trata de una escoliosis estructurada, sino una actitud escoliótica, instaurada por sus malos hábitos posturales (siempre coloca un pie debajo de su cadera para sentarse).

En cuanto al tratamiento, se realiza un abordaje estructural y funcional, corrigiendo las disfunciones encontradas en cervicales C2-C3 y la vértebra torácica T5; y se ajusta sacro con respecto a la última vértebra lumbar. Con ello se consigue mejorar también la movilidad visceral. Se toma en consideración que sus cefaleas son de origen cérvicogénico, por lo que haber liberado sus cervicales le supondrá una mejora en este punto. Se recomienda cuidar su higiene postural con una correcta sedestación (posición sentada) con espalda recta, no acercarse mucho al papel al escribir, no llevar mochila muy cargada, y que sea transportada usando las dos asas con tal de conseguir una mejor distribución del peso. Estos son aspectos importantes a tener en cuenta a esta edad. Los deportes que practica, al no ser asimétricos, son muy adecuados para ella.

Durante el tratamiento con niños de más edad es conveniente ayudarse de un espejo para objetivar las asimetrías ante el paciente y familiares. El espejo será de utilidad también para hacer una valoración post- tratamiento de los cambios logrados.

Los ejercicios pautados irán dirigidos a equilibrar y trabajar aquellas zonas de la columna que, a causa de la deformidad, están trabajando de manera asimétrica, así como a potenciar y mejorar su conciencia corporal.

El plan de tratamiento para sucesivas visitas, y su periodicidad, dependerá de los resultados en cuanto a la remisión o no de las molestias de la columna. También podemos plantear el tratamiento a partir del trabajo de membranas por su influencia en toda la estructura.

Su pronóstico será más favorable si, paralelamente al tratamiento osteopático, conseguimos que Lucia se implique en la mejora de sus hábitos posturales. Esto conllevará mayor efectividad en el tratamiento.

 

Un aspecto que no debemos olvidar en el caso de Lucía, ni en ningún caso de deformidades de columna detectados en niños y adolescentes, es la gran capacidad de resolución que podemos conseguir con un tratamiento osteopático de las disfunciones que provocan esas asimetrías.

Montserrat Villanueva, fisioterapeuta y osteòpata, de “Integral. Medicina integrativa y Escuela de salud”.