Métodos anticonceptivos, ¿Cuál es la decisión acertada?

Más de 80 millones de embarazos no deseados ocurren cada año y el 50% de ellos acaba en la finalización de éste. Incluso en países dónde hay un alto uso de anticonceptivos, más del 40% de mujeres forman parte del grupo de alto riesgo de embarazo por el uso inapropiado del método escogido.

Es interesante observar la elección de los métodos anticonceptivos según la baja tasa en riesgo de embarazo. Esto es la razón que más puede influenciar a la mujer en la elección. Mientras métodos como las pastillas anticonceptivas (combinadas y sólo de progesterona), los parches, los anillos vaginales y las inyecciones ofrecen efectos que no son beneficiosos, y este aspecto es muy importante para muchas mujeres, ser inconstante en el uso de los métodos mencionados tiene un alto nivel de fracaso. La tasa de fracaso es de 20 veces mayor que con el uso del Dispositivo Intrauterino, conocido como DIU, el considerado método más fiable. Con el uso del preservativo los niveles de fracaso son aún mayores.  

El DIU es una de las formas anticonceptivas más usadas mundialmente. Éste es un pequeño dispositivo que se coloca en el útero para evitar embarazos. Actualmente existen dos tipos de DIU, el de cobre y el hormonal.

Entre ellos, hay estudios que sugieren beneficiosa la utilización del DIU hormonal, ya que el DIU de cobre podría causar inflamación en el tejido. De hecho, se sugiere que el cobre es utilizado para hacer más grandes vegetales como el tomate. Sin embargo, este método no está exento de riesgos. La colocación del DIU puede encontrar complicaciones como migraciones, malformaciones o perforaciones uterinas.

La elección debería estar guiada y controlado por el profesional que la recomienda, considerando cual es la mejor opción para cada persona.

¿Cómo puede ayudar la Osteopatía?

La osteopatía es la ciencia y el arte de diagnosticar y de tratar las disfunciones de movilidad de los tejidos del cuerpo humano que pueden provocar alteraciones, trastornos, y cambiar el estado de salud del organismo.

La osteopatía también se define como una terapia en la que se aplican fuerzas guiadas, y diversas técnicas realizadas por el osteópata, para mejorar la función fisiológica del sistema y/o dar soporte a la homeostasis que ha sido alterada por la disfunción. La variedad de técnicas que se utilizan persigue el objetivo de mejorar el rango de movimiento, la textura y calidad del tejido y, sobre todo, disminuir el dolor agudo y/o crónico. La osteopatía fue una ciencia creada a finales del siglo XIX, y fue la primera en poner en evidencia las interrelaciones entre el sistema músculo esquelético y los otros sistemas orgánicos.

La osteopatía trata de valorar el cuerpo en su totalidad, mejorando la funcionalidad de éste, encontrando lo que está ocasionando la disfunción. Con las técnicas utilizadas se le da información para que sane por sí mismo.

¿Puede el DIU provocar un dolor musculo esquelético?

Caso clínico:

Una paciente de 31 años vino a visitarme derivada por un compañero, con motivo de dolor y adormecimiento del brazo izquierdo, sobre todo durante la noche. Ella, sin ningún tipo de historia médica o patología actual y pasada, describía un dolor constante a lo largo del brazo, soportable pero irritante. El dolor se agravaba por la noche y se acompañaba de adormecimiento de la mano.

Indagando más sobre ese dolor, supe que había comenzado hacía 6 meses. La paciente había realizado 10 sesiones de fisioterapia y osteopatía, con el diagnóstico de pinzamiento en un nervio que proviene de la columna cervical. Los tratamientos estaban focalizados en terapia manual en las zonas de cervicales y brazo mejorando la movilidad y relajación de los tejidos de la espalda. Después de los tratamientos la paciente mejoraba, pero el dolor era recurrente.  A pesar de ir mejorando, el dolor era cambiante, de la espalda al hombro y de allí al cuello, siempre afectando el lado izquierdo.

Después de 6 meses, el problema se convirtió en crónico, desgastando a la paciente física y psicológicamente. Entonces, es cuando creí conveniente volver a empezar desde cero.

  • ¿Pasó algo diferente hace 6 meses? —

La paciente se quedó en silencio unos segundos, pensando… Y su respuesta le sorprendió a ella, ya que hasta ahora no había pensado en ello.  Justo por esas fechas había dejado de amamantar a su bebé y se había colocado un Dispositivo Intrauterino. Llevaba el hormonal, ya que le habían explicado que el de cobre podía causarle algún tipo de inflamación.

Primero pensé que podía ser algún desajuste hormonal, pero luego pensé que quizás el DIU le estaba causando alguna tensión afectando el sistema músculo esquelético, y provocando un dolor que, aunque fuera en otra parte del cuerpo, podría estar relacionado.

Me tomé mi tiempo para explorar a la paciente y como resultado obtuve, justo exactamente lo que el anterior terapeuta había descrito, un pinzamiento a nivel de la cervical, pero además me llamó la atención la tensión que la paciente tenía en la zona baja abdominal y la densidad que el tejido presentaba. Eso era signo de que algo allí estaba ocurriendo. En una exploración un tanto más analítica, comprobé que los ligamentos del útero, sobretodo en el lado izquierdo, estaban en tensión. Además, en la postura global de la paciente, había una ligera inclinación hacia el lado izquierdo. La impresión general que me daba era que el cuerpo estaba en compresión.

Decidí realizar un tratamiento suave basado en la relajación de los ligamentos que van del útero a la columna lumbar y pelvis. También realicé técnicas de relajación de la musculatura pélvica, lumbar, diafragmática y cervical. Le enseñé a la paciente ejercicios de estiramientos para mantener el equilibrio y además, le recomendé visitar al ginecólogo para obtener una segunda opinión sobre si sería oportuno quitar el DIU.

Volví a ver a la paciente una semana después de la primera visita, y ya no presentaba ningún tipo de sintomatología: el dolor había desaparecido. La paciente describió que la noche del tratamiento ya no tuvo dolor y, al día siguiente, visitó a su ginecólogo que decidió quitarle el DIU. Después de un mes realizamos una visita de control. La paciente no ha vuelto a tener dolor desde entonces.

Este caso refleja la necesidad de tratar a las personas como organismos individuales. Esto no quiere decir que el método anticonceptivo DIU no funcione correctamente, pero en este caso específico, el cuerpo de la paciente no se adaptó a la introducción de un cuerpo extraño, y esto se expresó con un dolor en el brazo, a través de una relación anatómica. Cada cuerpo se adapta de formas diferentes a elementos externos, tanto ambientales, artificiales…En este caso, si la paciente deseara continuar con los métodos anticonceptivos, sería recomendable que su ginecólogo estudiara cuál de ellos sería el más beneficioso.

 Ana Águila Martínez ,Fisioterapeuta y osteópata.

 

La enfermedad de Crohn es un proceso inflamatorio crónico principalmente del tracto intestinal. Es una enfermedad que puede afectar a cualquier parte del tracto digestivo desde la boca al ano, aunque con mayor frecuencia afecta a la porción más baja del intestino delgado (íleon) o del intestino grueso (colon y recto). Está englobada dentro del grupo de enfermedades inflamatorias intestinales de la cual también forma parte la colitis ulcerosa. Puede afectar a cualquier edad pero la mayoría son adultos jóvenes, entre 15 y 40 años, de  ambos sexos.

Es una enfermedad crónica que se caracteriza por periodos de actividad (brotes) e inactividad (remisión). En las fases de remisión hay ausencia de síntomas mientras que en las fases de actividad aparecen síntomas variados y distintos de un paciente a otro y según la zona afectada, con diferentes  grados de intensidad. Los síntomas predominantes son: dolor abdominal, diarreas con sangre y moco en las heces, vómitos, obstrucciones, ulceras en la mucosa intestinal,fiebre, pérdida de apetito y pérdida de peso.

El tratamiento farmacológico sigue siendo la base e incluye diversas familias de fármacos: los glucocorticoides en brotes agudos y los inmunosupresores  a largo plazo. Últimamente se han desarrollado terapias biológicas. En casos avanzados o complicados puede plantearse la cirugía. Dentro del tratamiento se debe mencionar también la dieta, para mejorar síntomas y evitar la desnutrición.

 

 

LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA EN LA ENFERMEDAD DE CROHN

Desde la medicina china el diagnóstico energético principal de la enfermedad  en la fase de inactividad o remisión es un déficit de Yin  de Intestino Delgado(en el elemento Fuego))y/o Intestino Grueso(en el elemento Metal),según su localización será más marcado uno u otro.Y estaremos delante de una condición fuego (déficit de Yin y exceso de Yang) cuando el paciente se encuentra en fase aguda o brote.Partiendo de este diagnóstico energético debemos completarlo valorando el resto de datos del paciente.

El tratamiento desde el punto de vista energético debe centrarse en conseguir aumentar, tonificar y mejorar el Yin ya que es la causa inicial de la enfermedad (el Yin general y el del elemento afectado). Si el paciente consulta durante la fase aguda nuestra prioridad será bajar el Yang y el  Fuego tóxico, y tonificar el Yin. Una vez pasada la fase aguda debemos seguir trabajando el Yin y lo haremos desde distintas fuentes: la dieta, el descanso, la respiración y la acupuntura.

 

CONSULTA DE  UN PACIENTE CON ENFERMEDAD DE CROHN

Ernesto de 55  años, con Crohn desde los 21, sufre desde entonces múltiples brotes de intensidad y gravedad variables, pero con episodios agudos con mucha sintomatología inflamatoria y estenosante muy agresiva.  A pesar de cumplir correctamente con el tratamiento farmacológico recomendado, ha requerido de dos intervenciones quirúrgicas con resección rectal y colostomía (bolsa para las heces). Esta segunda intervención presentó un fallo de sutura con complicaciones que implican un ingreso de varias semanas.

En el momento que el paciente acude a nuestra consulta necesita una tercera operación y se encuentra muy preocupado por cómo responderá a ésta, ansioso por su recuperación posterior. Como antecedente de interés, a parte de su enfermedad intestinal, destaca una tuberculosis a los 10 años actualmente resuelta. En su historia clínica destacan el nerviosismo, el desánimo y la hiperpreocupación. Padece náuseas matinales y pérdidas hídricas (pèrdidas por las estomias). El paciente actualmente no tiene pareja y vive en casa de sus padres en previsión de su convalescencia.

A la exploración destaca palidez cutánea, hipotensión y delgadez. Interrogado por su dieta destaca el exceso de proteínas y verduras crudas que ingiere. Lengua: punta roja y seca. Pulso: en cuerda, tenso y lento. Cicatriz queloidea en meridiano de Vaso Concepción (desde apofisis xifoides hasta debajo del ombligo)

Desde la Medicina Tradicional China empezamos valorando los sintomas que el paciente nos explica. En este caso nos habla de dolor abdominal, diarreas con sangre, pérdida de peso y estenosis intestinal que requieren tratamiento quirúrgico. Todos ellos nos indican calor con falta de tejidos y deficiencia de liquidos. Se llega al diagnóstico de disminución de Yin en  Intestino Grueso y en Intestino Delgado.

 

TRATAMIENTO DESDE LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA

Se inicia tratamiento con acupuntura para tonificar energía Yin de Intestino Grueso(IG) y  del Intestino Delgado, asi como del elemento Fuego. También se trabajó sobre la cicatriz, ya que afecta al meridiano de Vaso Concepción  (reunión de los meridianos Yin). Se le aconseja seguir una dieta blanda para mejorar su nutrición y dejar descansar todo su sistema digestivo . Los consejos dietèticos que damos al paciente empiezan por evitar los estimulantes (café, té negro, chocolates…) , evitar los ácidos (limón, naranja ,pinya, pomelo , fruta verde., sobretodo en forma de zumos) y evitar también los picantes (pimienta, jenjibre, pimientos..) A la vez debe tomar alimentos fàciles de digerir como las verduras hervidas, fruta en compota (pera  y manzana básicamente). Un ingredient bàsico de esta dieta son los cereales suaves como son el arroz y la avena. El paciente debe repartir los alimentos en 5-6 comidas al dia en pequeñas cantidades para asi proteger su tracto digestivo. Està dieta se recomiendo durante la fase aguda de la enfermedad hasta que el proceso se estabilize. Posteriormente se iran añadiendo de manera paulatina y progresiva otros cereales   como el maiz , la quinoa, el trigo etc, y el resto alimentos. Durante la fase de remisión el pacient deberá seguir tomando cereales suaves hacer una dieta fraccionada y controlando mucho su alimentación y evitar todo aquello que le irrite su tracto digestivo

Se le prescribe también reposo. Iniciamos entonces tratamiento con sesiones de acupuntura semanales.

A partir de la sexta sesión empieza la práctica de yoga también cada semana(importante para mejorar el Yin atraves de la respiración).  Después de la séptima sesión refiere mejoría de las náuseas matinales, aumento de un kilo de peso, y se objetiva la lengua más húmeda y con saburra. Se encuentra más animado y refiere  no sentirse tan cansado. Mejora del aspecto fisico y la calidad de sus cicatrices. Durante estas semanas de tratamiento no ha presentado ningún nuevo brote de su enfermedad.

A las 16 semanas de nuestro seguimiento se le realiza la intervención quirúrgica programada y a las 24 horas nos llama para confirmar que no se ha presentado ninguna complicación en el postoperatorio con una rápida recuperación sin necesitar ingreso en la UCI. Siguiendo la evolución de este paciente continuamos observando mejoría en su estado nutricional y del tejido.

CONCLUSIONES

En una patologia tan compleja como la de Crohn, donde es necesario un abordaje terapéutico tan amplio, no debemos perder este enfoque holístico que nos permite actuar  y mejorar el estado energético del paciente con acupuntura y recomendando una dieta estricta durante la fase aguda y algo más amplia durante la fase de remision y así ayudar a una mejor evolución de su enfermedad.

 

Emma Albià

Médico de Familia  y Acupuntora

Muchas frases reflejan diversas situaciones que nos pasan en la vida; “me sentó mal lo que me dijiste”,”no soy capaz de digerir esta situación”,”me muerdo la lengua para no…”,”…”

Es importante hacer ciencia en medicina para seguir avanzando y así encontrar mejores remedios a las enfermedades que presenta la humanidad. Nos valemos de nuestra práctica y observación para poder generar nuevas hipótesis de estudio que validen las experiencias empíricas. Para la Medicina Tradicional China su metodología de trabajo ha estado la observación de los fenómenos naturales que se repiten constantemente, siendo el margen de error mínimo. La relación existente entre lo que pensamos, las emociones, lo que comemos, nuestros hábitos y el resto del cuerpo, ha estado la manera de trabajar de siempre de esta medicina milenaria. En los últimos años, desde la medicina más científica, se van publicando artículos en donde queda demostrado el binomio de la concepción del Yin-Yang y lo que llamaríamos la homeóstasis plena del organismo, basado en un funcionamiento simbiótico entre el cuerpo y sus circunstancias. Esto, nos viene a decir, que el abordaje en la patología de un paciente es algo global y de ese modo se lo hemos de poder explicar, para poder ser tratado con rigor y seguridad.

Para la MTC las situaciones calladas o mal procesadas serán expresadas por el cuerpo de una manera u otra… Por ejemplo; hoy en día muchas personas consultan a especialistas por problemas relacionados con los trastornos que podríamos llamar zona cráneo-cérvico-mandibular, como son los vértigos, mareos, acufenos, bruxismo, cefaleas, migrañas, problemas dentales diversos, parálisis facial, neuralgias, … Si somos capaces de buscar un poco más profundamente en la historia del paciente acabamos encontrando muchas veces problemas de carácter más sistémico como una depresión, ansiedad, estrés, insomnio, digestiones lentas, pesadas, acidez, colon irritable, enfermedad de Crohn, estreñimiento crónico y también problemas ginecológicos, inflamatorios articulares, musculares o de la piel.

La pregunta que nos hemos de hacer es: ¿Tienen alguna cosa en común todo este tipo de patologías y trastornos diversos? Podemos afirmar que sí.

Visión desde la Medicina Tradicional China

Desde la MTC sabemos que los diferentes órganos del cuerpo están relacionados entre ellos y dirigen diferentes funciones específicas que a su vez están vinculadas a alguna emoción. Así pues, cuando nos referimos al Pulmón y a la Piel lo relacionamos con el Intestino Grueso, o cuando hablamos del Hígado estamos nombrando la rabia y la lucha como emoción. De este modo se podría nombrar todos los órganos del cuerpo, relacionándolos con todo lo que somos física, psicológica y emocionalmente.

A día de hoy ya no hay duda que el cerebro y el sistema digestivo están plenamente conectados y que por tanto órganos y vísceras como el Hígado, el Estómago, la Vesícula Biliar, el Páncreas, el Bazo o los Intestinos, … tienen una influencia recíproca con los pensamientos y emociones. Si nuestros órganos están sanos enviaran señales correctas y si los pensamientos son claros harán que estos funcionen correctamente. Al cerebro se le llama el mar de la médula, al estómago el mar de las vísceras y al Bazo el mar de los órganos. Estos mares se conectan a través de una red de meridianos que permite su relación y el buen funcionamiento entre ellos. Un bloqueo hepático de forma crónica por causa alimentaria o emocional puede dar un mal funcionamiento en este órgano con la consecuente alteración en cadena de otras partes del cuerpo, dando sintomatología muy diversa.

Caso Clínico

Natalia es una de esas personas que, después de algunos años con diversas molestias, se da cuenta de que todo lo que le pasa debe de estar relacionado de algún modo y decide pedir ayuda para ser tratada de un modo diferente. Esta mujer de 42 años de edad nos consulta inicialmente por una cefalea hemicraneal y occipital que se ha intensificado en los últimos meses, convirtiéndose a veces en una molestia que la incapacita para las actividades diarias. En la entrevista inicial aparece un dolor lumbar de larga evolución con una irradiación por la pierna que le impide estar de pie mucho rato y en donde los diferentes tratamientos realizados hasta el momento solo la han ayudado a sentirse mejor de forma pasajera. Nos comenta que siente siempre una sensación de ansiedad que le da por comer entre horas. Está nerviosa e irritable y muy preocupada por todo, hecho que hace que cada día se levante por la mañana con tensión en la zona cervical y lumbar. Así mismo presenta dolor en la mandíbula y en las manos, lo que refleja que duerme haciendo fuerza, no siendo el sueño suficientemente reparador. La sensación de cansancio es permanente, pero va aumentando conforme avanza el día. También comenta que en los últimos años ha puesto unos kilos de más, cosa que le preocupa bastante. Todo y haber realizado diferentes dietas, en ninguna de ellas ha conseguido perder suficiente peso. Este sobrepeso empezó después de un tratamiento de fertilidad unos años atrás. Desde ese momento sus relaciones sexuales no son placenteras del todo, ya que presenta alguna molestia. Actualmente sus menstruaciones son dolorosas y sus ciclos más largos de lo normal. En la última revisión ginecológica le detectaron un mioma, cosa que hizo que aumentara su preocupación. Las cándidas han sido siempre un problema, de forma repetitiva, a lo largo de su vida. En los últimos años no se siente bien emocional ni anímicamente, relata problemas de pareja que no son abordados y en donde cada uno a su manera no quiere afrontar. Sus digestiones son pesadas y lentas, generando gases i molestias tras las comidas. También presenta retención de líquidos, teniendo las piernas siempre bastante hinchadas.

Todo y que parezca un caso inverosímil, muchas veces estos síntomas de la medicina se obvian y son tratados como situaciones crónicas sin posibilidad de solución, solo pretendiendo paliar el malestar.

Tratamiento

Inicialmente hicimos un enfoque desde la acupuntura para liberar las tensiones acumuladas y permitir la libre circulación de la energía por el cuerpo. Así conseguimos descongestionar la zona cervical, craneal y mejorar la zona lumbar gracias a disminuir el estado de irritabilidad. Posteriormente reequilibramos las estructuras de la cabeza con fisioterapia craneomandibular. Fueron necesarios cambios dietéticos que permitieron que la paciente hiciera mejor las digestiones y se sintiera con más energía, cosa que hizo mejorar su estado de ánimo. Después de unas cuantas semanas de tratamiento fue cuando decidimos hablar con ella para recomendarle unas sesiones de psicoterapia para tomar consciencia y poder ordenar sus ideas y pensamientos, permitiéndole abordar diferentes situaciones del pasado, cómo maneras de funcionar que no le permitían avanzar en algunas situaciones de su vida. Conforme se fue encontrando tranquila pudo dormir más y no apretaba tanto las manos y la mandíbula, cosa que le permitía por la mañana levantarse más recuperada. Durante el día podía estar relajada. Finalmente se decidió hacer un enfoque desde la homeopatía y la micro inmunología. Así se pudo detectar que su sistema inmunológico estaba en un estado de alerta y lucha constante, y pudo ser tratado con remedios homeopáticos.

Conclusión

Como se puede ver, la paciente estuvo acompañada en su proceso de diferentes profesionales que le aplicaron acupuntura, fisioterapia, naturismo, psicoterapia y homeopatía, en donde cada uno de ellos aportó aquel granito de arena que permitió pequeños cambios en el organismo de Natalia,  que se fue recuperando de forma lenta pero muy eficaz. Cuando hablamos de medicina Integral o Integrativa, justamente se trata de acoger al paciente de una forma humana y plena, escuchando, respetando y poniendo en común los remedios y terapias de forma coordinada, priorizando según sea el estado en cada momento, pues el destino final es el bien común del paciente.

 

Josep Maria Charles

Fisioterapeuta y Acupuntor especializado en disfunciones craneales y mandibulares.

 

Existe en la actualidad un pensamiento mayoritario instaurado en la sociedad que promueve una visión analítica y parcializada de las cosas, que profundiza mucho en las partes y se olvida del todo y que por este mismo motivo actúa como si nosotros y nuestro entorno fuéramos entidades separadas y diferentes, ocultándonos la realidad y engañándonos a nosotros mismos.

Este pensamiento aplicado a la ciencia es el que permite hoy en día decir que dos vasos de vino diarios son buenos para el corazón, aunque para el hígado y para el sistema nervioso sean un problema; que el azúcar refinado nos da energía y lo necesitan los niños para crecer, a pesar de que sea un agente inmunosupresor y un desmineralizante y ladrón de vitaminas conocido; que los helados que llevan leche son ricos en calcio y por lo tanto buenos para la osteoporosis, sin valorar el aporte de aditivos, colorantes y demás sustancias no reconocibles por el organismo que incorporan, y que sobrecargan los filtros orgánicos (hígado, riñones) y sus mecanismos defensivos (sistema inmunitario)…

Es el mismo pensamiento que considera un éxito un medicamento que alivia el dolor articular, aunque lesione el estómago; que busca y utiliza los principios activos de las plantas sin tener en cuenta la acción reguladora y sinérgica del conjunto; que dice que un órgano está enfermo sin reconocer que la enfermedad afecta a todo el individuo y se expresa a través de dicho órgano; que proclama que en el tercer mundo las personas se mueren de enfermedades infecciosas, cuando estas no son más que la expresión de un sistema inmunitario debilitado por el hambre…

Este pensamiento hace que fraccionemos nuestra vida, separando las necesidades del cuerpo de las de la mente y el espíritu (convertimos el trabajo y el dinero que nos reporta en un fin más que en un medio); que fragmentemos la naturaleza para obtener energía y armas nucleares y liberemos al medio en que vivimos sustancias radiactivas como si de elementos sin importancia se tratara; que intervengamos en grandes ecosistemas, por ejemplo destruyendo los bosques que nos aportan el oxígeno que respiramos, como si de algo ajeno a nosotros se tratara…

Siguiendo este pensamiento esperamos que la ciencia analítica nos diga que hemos de comer, como si el alimento más adecuado para nosotros no estuviera sobre la tierra desde que la pisamos, integrado, completo, y esencialmente crudo, como nos lo ofrece la naturaleza. La fruta que nos dan los árboles ahora es buena porque lleva vitaminas, bioflavonoides, antioxidantes. ¿Y antes de saber de la existencia de estos nutrientes no era buena? Y cuando conozcamos todos lo elementos nuevos que sin duda contiene y que todavía están por descubrir, ¿será mejor?.

Si nos empeñamos en conocer a fondo las partes, sin tener en cuenta el conjunto, tal como dice la irónica definición de especialista, llegaremos a saber mucho de nada.

Necesitamos recuperar ese pensamiento hoy minoritario, procedente de las antiguas culturas orientales, preincaicas, o mediterráneas, que no pierden la visión sistémica de la realidad, relacionando siempre la parte con el todo; que respeta nuestro entorno porque entiende que somos una prolongación de lo que nos rodea; que nos ayuda a reconocernos como individuos que formamos parte de una sociedad dependiente del planeta donde vivimos, planeta que nos da el sustento y que viaja por un espacio que no es más que energía en estado puro, la misma que vibra y habita en lo más íntimo de nuestras propias células.

Conocer los ciclos vitales que nos dan la vida y nos la mantienen, no para diseccionarlos y mejorarlos como pretende la ciencia moderna, sino para entenderlos en su conjunto e incorporarnos a ellos, es el camino más corto para no engañarnos y encontrar respuestas válidas para nuestra supervivencia como especie, y nuestra plenitud como personas.

Pedro Ródenas ,Médico Naturista.

¿Cuándo?

Del 3 al 6 de Mayo de 2018

¿Dónde?

Palau Sant Jordi

Passeig Olímpic, 5-7
08038 Barcelona
Tel. (+34) 93 426 20 89

SALA 2

Programa Integral, Medicina Integrativa y Escuela de Salud:

Sábado 5 de mayo

Hora: 15 h.

           Título: En defensa de las medicinas y terapias “no convencionales” ante la inquisición del pensamiento único.           

           Ponente: Pedro Ródenas (Médico naturista)

Hora: 16 h.

          Título: Comunicación no violenta: ¿qué pasa cuando dejo de juzgar?

          Ponente: Mª.Dolors Pallarès (Psicóloga clínica)

Hora: 17 h.

          Título: Cinco prácticas para cultivar la paz.

          Ponente: Rosa Chacón (Maestra y mediadora)

Hora: 18 h.

           Título: Naturismo: más allá del veganismo. El gran cuidador.

           Ponente: Pedro Ródenas (Médico naturista)

Hora: 19 h.

           Título: Libera tu mandíbula (Taller práctico).

           Ponente: Josep M. Charles (Fisioterapeuta acupuntor especializado en trastornos del cráneo              

           y la mandíbula)

 

 

Domingo 6 de mayo

 

Hora: 10,30h.

           Título: Despertando la energía. Automasaje energético (Taller práctico).

           Ponente: Aurea Gómez (Terapeuta manual)

 

Hora: 11,30 h.

           Título: Fibromialgia desde la medicina integrativa.

            Ponente: Daniela Passani (Médica naturista y ayurvédica)

 

Hora: 12,30 h

           Título: El cuerpo vivo, frustración: fibromialgia, fatiga crónica…

           Ponente: Rosalina Sicart (Psicoanalista y pedagoga)

 

Hora: 13,30 h.

           Título: Oncología integrativa.

           Ponente: Equipo del área de oncología integrativa de Integral

 

Hora: 14,30 h. a 15,30

           Título: Lupus y esclerodermia. Homeopatía específica del sistema inmune.

           Ponente: Lali Torrellas (Médica homeópata)

 

 

¡Te esperamos!

 

Cuando es el cuerpo el que nos habla, nos pide atención, nos expresa síntomas…

Los primeros avisos pueden pasar casi inadvertidos si no estamos abiertos y receptivos. Algo tan común como molestias de espalda, cansancio o estrés sostenido en el tiempo, si no son atendidos seguirán su camino hacia siguientes fases de intensidad, agravamiento o cronicidad.

Hay diferentes y variadas formas de entrar en contacto y tomar conciencia de cómo se encuentra nuestro cuerpo. Una forma sencilla y muy empleada en nuestra sociedad es el quiromasaje o masaje manual. Recibir un tratamiento de un profesional nos permite sentir el toque terapéutico de sus manos, descubrir las zonas que requieren de ayuda y sentir el alivio de las mismas. La práctica regular del masaje nos ayudará a reconocernos en nuestro esquema corporal, lo que nos permitirá ir tomando conciencia de cómo utilizamos nuestro cuerpo en el día a día y de cómo en él se van reflejando nuestras emociones.

Malas posturas en el trabajo, mente y músculos sometidos a fuertes presiones, tensión en las relaciones laborales, familiares, de pareja… Lo habitual es decirnos “No pasa nada” o “No es cosa nuestra”, lo que sólo nos sirve de excusa y nos encargamos de asegurarnos de que no va con nosotros, que no podemos hacer nada si el otro no cambia… El malestar crece y buscará formas de llamar nuestra atención. En cada uno, la vía por la que el individuo transitará para resolver lo que se manifiesta será única. A través del reencuentro con nuestro cuerpo y de su cuidado iremos siendo más conscientes de qué necesidades van surgiendo y estaremos más receptivos a reconocer nuestros estados de ánimo y nuestras reacciones.

Cada persona tiene su propio ritmo, misión y propósito. Es de gran valor equiparse de las herramientas que nos puedan ser de utilidad para el camino del cambio, siempre que tengamos claro que es un recorrido que queremos realizar. Ser respetuoso con el propio ritmo es darnos el tiempo necesario para observar, reconocer, aceptar, asimilar y dejar ir. Avanzar muy rápido nos puede hacer olvidar el disfrute del recorrido, y muy lento nos puede crear sufrimiento innecesario. La vida está llena de momentos alegres y otros no tanto; el camino del autoconocimiento nos prepara para poder afrontar los acontecimientos con una actitud y visión más global e integradora.

 

La conciencia del cambio

En una mirada con deseo de cambio, llevaremos nuestra atención a distintos aspectos de nuestra totalidad. Es decir, contemplaremos los diferentes campos de la persona e iremos trabajando con ellos según se presenten las necesidades y siendo respetuosos con las posibilidades del momento, sin forzar situaciones que no nos llevarían el trabajo a buen término. El desarrollo del proceso comienza muchas veces sin darnos cuenta: me duele la espalda y decido darme un masaje. Con esta acción hemos dado el primer paso, favorecemos la toma de conciencia de los bloqueos físicos que será el segundo paso. Tercer paso, comienzo a ser partícipe de mi mejora y me coloco en un nuevo lugar, “de observador”. Me vuelvo activo en la atención a mi cuerpo y desde esta nueva posición comienzo a descubrir como las relaciones, las emociones y mis pensamientos van influyendo en mí, en mis posturas, en mis estados de ánimo y en mis reacciones. En definitiva, en cómo todo confluye en mi bienestar. Desde este lugar de observación exploraremos los distintos campos: físico, emocional, mental y existencial.

A partir de estos detectaremos que está pasando en nosotros, buscaremos las herramientas y/o profesionales que en ese proceso nos apoyen y nos sean de utilidad, siguiendo un camino coherente a lo que el momento nos refleja, y así poder producir el cambio necesario.

Caso clínico

Anabel tiene 56 años y de profesión es administrativa. Acude a la consulta por molestias en la parte dorsal de la espalda y tensión cervical.

Comenzamos con un masaje suave y de reconocimiento para valorar el estado de los tejidos, las posibles contracturas o zonas de tensión. Un repaso general nos da una primera lectura y estado de su cuerpo. Encontramos el tejido sobrecargado de tensión que dificulta la liberación de las toxinas, lo que a su vez genera falta de oxigenación de los mismos, favoreciendo las contracturas.

La propuesta para las siguientes sesiones es la de trabajar con quiromasaje la zona de la espalda y drenaje linfático manual (DLM) en piernas y abdomen con la intención de limpiar la toxicidad y aflojar la tensión de los tejidos.

Llevamos varios meses a una sesión semanal y durante este tiempo va comentado cómo se desarrolla su vida cotidiana, su trabajo y las relaciones en el mismo. En nuestras conversaciones se muestra cada vez más en la queja, de lo que no es para nada consciente. Con la confianza va permitiéndose dejar ir su malestar con respecto a los cambios que de una manera progresiva se están presentando en el trabajo y que no tiene posibilidad de evitar, de cómo la crispación y la presión está afectando a las ya justas relaciones con los compañeros. Se da cuenta de que la relación más cercana con una compañera le está empezando a resultar lo que se diría tóxica, ya que siempre está en la queja, y me dice que se da cuenta de que ella le acompaña. Se empieza a cuestionar, “¿soy yo también tóxica?”

Esta situación le ha generado malestar e inquietud, que comienza a expresarse físicamente, sintiéndose más hinchada de abdomen, sensación de descontrol en su necesidad de micción (orina). Sus visitas al lavabo la inquietan, pues siente necesidad aún cuando acaba de estar. Este síntoma no es nuevo, ya que se va repitiendo en diferentes momentos cuando se encuentra más nerviosa. Acude a su médico de cabecera que le trata para la cistitis, y mejora temporalmente. Persiste la hinchazón y aparecen las digestiones pesadas, a lo que se suman dolores articulares que se van desplazando de unas a otras articulaciones sin ningún motivo aparente. Comienza una sensación de incomodidad interna que no sabe definir…  

En alguna ocasión me había comentado que, para algunos problemas anteriores, se había tratado con homeopatía y que le había dado resultado. Comentamos la posibilidad de volver a su doctora y así lo hizo. Le explicó el recorrido y los cuidados que seguía y, después de una detallada exposición de su situación actual, le puso el tratamiento homeopático.

Seguimos con los masajes a los que unas semanas atrás incorporamos el trabajo de las zonas reflejas de los pies (reflexoterapia). Observamos que cuando se suavizaban los síntomas físicos se acentuaban los emocionales. Estos últimos comenzaban a tener una presencia más destacada: ha comenzado a tener el sueño ligero y le comienza a pesar levantarse para ir a trabajar. Su dificultad para dormir la estaba dejando muy cansada, el desánimo comenzaba a minar la confianza en ella misma y ante la presión laboral del momento, surge como una sombra la sensación de ser incapaz de salir adelante en el mundo laboral donde los cambios son de hoy para mañana. Le aumentan responsabilidades que antes no tenía y le exigen actualizarse en temas que no le gustan, ni se siente capaz de asumir. Comienza a identificar una sensación de angustia y miedo.

En la siguiente visita con su doctora se planteó el trabajar con estas emociones que estaban surgiendo muy intensas y estaban pidiendo ser revisadas. En nuestras sesiones habíamos tratado el tema en varias ocasiones de una manera pasajera, esperando que fuera ella quien sintiera la necesidad y lo expresara.

 

La baja laboral

Había llegado el momento. Se visita con la médica de cabecera y le explica lo que estaba pasando en su vida. Le expuso su situación de dudas, miedos y terrores con respecto al trabajo, y le dio la baja por depresión.  Comienza la terapia psicológica.

Pasa un periodo muy oscuro, como si hubiera caído en un agujero negro del que “no ve cómo salir”, “ni sabe si saldrá”, tal como lo expresa ella. Desde fuera la observo dar vueltas sobre el miedo a ser y servir, exigiéndose a sí misma volver a la seguridad anterior. Ve horrorizada lo frágil y vulnerable que se siente, y le preocupa lo que su marido pueda pensar y sentir sobre ella, que siempre se había presentado como una mujer activa y con carácter. Se preguntaba ¿Dónde está esa mujer que yo era? Vamos juntas sosteniendo este espacio mientras el proceso sigue su camino y va llegando al fondo, la médica le va alargando la baja y le pauta medicación durante un periodo a modificar según la evolución.

Seguimos con los masajes y la reflexología, y hemos incorporado trabajos de visualización y relajaciones guiadas. Es un espacio que espera semanalmente, le aporta confort y le permite aflojar. Cada día desconecta mejor y se va notando el efecto del trabajo multidisciplinar: masajes, antidepresivos, homeopatía y psicoterapia. Pone mucha atención en las propuestas que le plantea la psicóloga. Ha vuelto a hacer algo que le gustaba mucho desde pequeña, nadar. Al mismo tiempo ha recuperado su habilidad natural para escribir, y ha pensado en comenzar un diario del proceso que está viviendo. Ha decidido también darse permiso para hablar con su marido de temas que normalmente no trataban y a presentarse ante él tal como se siente en ese momento: frágil, vulnerable y llena de miedos. Su marido, ante la situación, está abierto y dispuesto. Le cuesta entender qué ha pasado y se muestra colaborador, tal como dice “tiene ganas de verla feliz otra vez”.

En esta rutina van pasando las semanas, ella va procesando las emociones, y a la vuelta de las vacaciones de verano su médica le propone darle el alta, ya que su estado es mucho más sereno y equilibrado.

De vuelta al trabajo

Se incorporó al trabajo donde encontró que se habían producido cambios en los compañeros. Fue adaptándose y conociendo poco a poco a los nuevos, con los que entabló unas relaciones más abiertas y sinceras. Se sintió muy apoyada por todos ellos y se sorprendía de cómo podía ser tan diferente todo. En cuanto a sus nuevas responsabilidades se entrevistó con su superior y le expuso sus dificultades. Ambos se pusieron de acuerdo y entró en un curso de formación. Actualmente desempeña su trabajo con ilusión y no descarta la posibilidad de que en un tiempo no muy lejano se plantee una prejubilación. Todo dependerá de lo que las nuevas tendencias profesionales le exijan y la claridad con que ahora es capaz de mirar sus necesidades y las del otro.

Conclusión

En el caso de Anabel, un trabajo multidisciplinar físico, mental y emocional, le ha permitido situarse ante la vida laboral y de las relaciones desde una posición más positiva y creativa. Ha pasado por un espacio oscuro, donde el miedo, la duda y la inseguridad han reinado por un tiempo. Las ha podido mirar con coraje, y ahora disfruta de la fuerza y confianza que da superar aquello que te asusta.

 

Áurea Gómez Ergüin

Terapeuta manual, sofróloga.

Artículo publicado en la revista Integral en 2017